por
Mike Ensley
Hay
muchas historias poderosas en la calle sobre hombres y mujeres
que Dios ha librado del estilo de vida homosexual. Esto
toca el corazón y ciertamente glorifica a Dios cuando
vemos a esta gente casarse y llevar vidas consagradas fuera
de la homosexualidad, pero con toda honestidad, ¿qué
acerca del resto de nosotros que luchamos con este asunto
y no hemos llegado a nuestro "final feliz " aún?
¿Qué acerca de aquéllos de nosotros
que seguimos luchando con atracción por el mismo
sexo (AMS), aún después de haber escogido
seguir a Cristo? Caemos en una especie de limbo de identidad,
inseguros si podemos o hasta debemos esperar experimentar
el deseo heterosexual, casarnos y comenzar una familia algún
día.
Si usted es como yo, todos esos testimonios de “ex-gays"
ahora casados y de los que sobrenaturalmente han sido "liberados
" de su lucha pueden ser más una frustración
que un estímulo. ¿Quién puede darnos,
a hombres prácticos como nosotros, entendimiento?
En medio de una batalla en curso, ¿cómo deberíamos
pensar de nosotros mismos, de nuestras luchas, de nuestro
futuro y de nuestro Dios?
Como un hombre soltero que sigue experimentando la AMS,
estas preguntas me importan mucho. El mundo alrededor mío
diría: "¡Tú todavía eres
gay y nada puede cambiarlo! Aceptarlo es la única
cosa que te hará feliz “. Pero, mi fe en la
Palabra de Dios, mi convicción y mi experiencia personal
me dicen lo contrario.
La transformación que muchos de nosotros deseamos
es una vuelta completa de 180 grados de nuestra atracción
sexual, una transformación de nuestros sentimientos.
Y seamos honestos, a menudo esperamos o anhelamos que este
cambio debiera ocurrir sin mucho esfuerzo o sacrificio propio.
Pero la Biblia nos dice que nuestra metamorfosis como cristianos
sucede de una manera diferente:
No copien el comportamiento y las
costumbres de este mundo, pero dejen a Dios transformarles
en una nueva persona cambiando el modo como ustedes piensan.
Entonces ustedes aprenderán a conocer la voluntad
de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Romanos 12:2 (énfasis añadido)
Dios quiere cambiar el modo que pensamos acerca de todo,
incluyendo este asunto. No podemos adoptar el punto de vista
del mundo y acabar obedeciendo nuestros impulsos. Entonces,
¿cómo podemos transformar nuestro pensamiento
para ganar más libertad? Aquí están
algunas áreas en las que personalmente estoy creciendo
y que espero serán de estímulo para ti.
No hagas comparaciones inapropiadas.
He notado algo interesante en aquellos de nosotros que luchamos
con este asunto: La manera como etiquetamos; no como etiquetamos
a la gente que lucha con AMS, sino a los que no. A veces
les llamamos "siempre straights". A veces acortamos
"él no lucha con la homosexualidad (HMX) a "él
no lucha. "
"Él no lucha. " Aunque lo digamos así
por abreviarlo, pienso que es literalmente nuestra actitud
a veces. Aquellos de nosotros con AMS tienden a mirar a
la gente sin AMS como los favorecidos, como si ellos estuvieran
paseando por la vida, logrando la madurez fácilmente
y disfrutando de intimidad plena, mientras nosotros luchamos
por mantener unidas nuestras frágiles piezas.
Sí, nuestra lucha es un poco diferente, pero todo
el mundo está quebrantado y cada uno tiene dificultades
viviendo en pureza e intimidad auténtica - especialmente
cuando se trata del matrimonio. Muchos de los miembros de
los ministerios de Éxodus sirven a gente con toda
clase de quebrantamientos sexuales, incluyendo heterosexuales.
Lo que he aprendido por años de crecimiento junto
a estos hombres es que somos similares. Esta actitud de
"todo me pasa a mí" nos frustra y mata
nuestra esperanza; y es una mentira.
“Pero, Mike, " podrías tú decir,
"a ellos se les permite seguir sus sentimientos e impulsos,
y casarse con quienquiera que ellos quieran. "
No, no se les permite. Cada hombre sufre con sus sentimientos
y deseos que lo separan de la voluntad explícita
de Dios para nuestra sexualidad. ¿O piensas que los
impulsos sexuales de otros cristianos siempre cooperan con
ellos en abstenerse hasta el matrimonio, y así permanecer
fieles? Ellos también luchan con ojos fuera de control
y lascivos, curiosidad sobre otra gente, encaprichamiento
pasajero. Ellos tienen que crucificar la carne a diario,
tanto como tú y yo.
Los “siempre straights" hasta puede que afronten
unos peligros que tú y yo no. Nuestra lucha con la
HMX es mucho más evidente, y a los líderes
espirituales en nuestras vidas se les hace más fácil
descubrir cuando tenemos relaciones indebidas. Pero, para
el que lucha con atracción por el sexo opuesto, las
relaciones basadas en la lujuria y/o dependencias malsanas
a veces pueden pasar desapercibidas, enmascaradas como romance.
¡Ellos podrán satisfacer su carne con mayor
indulgencia, pero nopienses que ellos no pagan por eso!
Me considero afortunado de haber comenzado a tratar con
mi intimidad y cuestiones de identidad antes de entrar en
la relación más importante de mi vida.
Y ellos no pueden casarse con quienquiera que quieran; los
"siempre-straights" también afrontan el
rechazo, las decepciones y la melancolía que añora
a alguien que nunca se puede tener. Ellos también
tienen que madurar y superarlo. Todos somos llamados a amar
y buscar la intimidad sana en un mundo que es decididamente
impío. Todos luchamos.
Deja de obsesionarte sobre cuanto vas (o no) a disfrutar
del sexo heterosexual.
Tú lo has pensado, y yo también. ¿Y
si no disfruto del sexo con mi cónyuge? ¿Y
si todavía quiero tener sexo con otros hombres (o
mujeres, si eres una mujer)? Los escépticos seguramente
dicen todo el tiempo que nosotros los "ex-gays"
sólo tendremos vidas sexualmente frustradas por vivir.
A menudo decimos que lo opuesto a la homosexualidad no es
la heterosexualidad, sino la santidad. Esto quiere decir
que Dios nos llama a apartarnos de una vida centrada en
uno mismo, incluyendo una sexualidad centrada en uno mismo.
Hemos pasado mucho tiempo programándonos usando la
fantasía, la masturbación, la pornografía
y los encuentros para ser completamente egoístas
con nuestra sexualidad. El matrimonio es la antítesis
absoluta de esto.
La Biblia nos dice que una vez que estamos casados nuestro
cuerpo le pertenece a nuestro esposo. Si tú no has
vivido tu soltería con esta actitud, ella no va a
producirse naturalmente una vez que tú te cases.
El mejor modo de estar listo es seguir esta otra orden bíblica:
ofrecer tu cuerpo como un sacrificio vivo a Dios, porque
éste en última instancia le pertenece.
La gente a menudo me pregunta si tengo fantasías
sexuales sobre mujeres ahora, porque eso es lo que el mundo
consideraría un verdadero cambio. Pero Dios quiere
que yo cambie no en un hombre que todavía se envuelve
a sí mismo en fantasía auto absorbente, sino
en uno que esté listo en colocar a su esposa primero
que a sí mismo - y a Dios ante todo.
¿Con miedo de que no disfrutarás el sexo?
Bien, si tu prioridad es tu propia satisfacción y
el disfrute de tus obsesiones sobre desarrolladas, no, tú
no disfrutarás de la intimidad del sexo en el matrimonio.
Pero, tampoco lo hará un "siempre-straight"
con la misma actitud. Ellos podrían casarse según
sus deseos mundanos, pero esto nunca saciará su hambre
infinita de egoísmo. La verdadera cercanía
se desarrolla por compromiso con una persona, y por seguir
la voluntad de Dios.
No te angusties, el sexo a la manera de Dios será
lo mejor.
No dejes que las tentaciones te digan quién eres.
La tentación diaria nos hace difícil que veamos
quienes somos, creciendo en Cristo. Hemos comenzado a reconocer
nuestras convicciones y la verdad de la Escritura y obedecerla,
pero entonces vemos algo que dispara nuestros deseos carnales
y nos sentimos desmoronarnos. A veces parece que estuviéramos
tomando la tarjeta en un juego de mesa que dice, "Regrese
al comienzo. "
Y el mundo se ríe de nosotros por aún buscar
la sanidad en el cambio, a pesar de la lucha que es. A veces
hasta nuestros hermanos cristianos nos desprecian, o dudan
de que realmente haya una esperanza de cambio. Todo esto
puede hacer que voces del pasado regresen, llamándonos
de nuevo patos, reinas, mariposas. ¿Cómo podemos
escapar de esta identidad? A veces pareciera tener más
sentido tan sólo rendirnos a la idea de que esto
es lo que realmente somos.
Pero Dios ha puesto esta verdad en mi corazón que
sigue repitiéndose: la homosexualidad es una experiencia
que uno tiene y no algo que uno es. Sé que mi AMS
se desarrolló por una falta de amor masculino cuando
yo crecía y de mi inseguridad en mi propia masculinidad.
No es un modo legítimo de experimentar la intimidad
o de satisfacer el deseo de integridad que Dios ha colocado
en todos nosotros.
También estoy seguro que cuando Dios dijo, "no
practiquen la homosexualidad, " él no cambiaba
de un ‘Dios de amor' a un 'Dios que odia la diversión
y hace reglas'. Sus mandamientos vienen de su corazón
de amor, el mismo corazón que envió a su Hijo
para salvarme.
El hecho de que la tentación permanezca desafía
nuestra esperanza, por muchos motivos. Ante todo porque
mientras mi naturaleza pecaminosa se desvanece para hacer
sitio para la nueva vida de Cristo - y está sucediendo
- no estaré libre de ella sino hasta el Cielo.
En segundo lugar, ciertamente pasé mucho tiempo complaciendo
mi deseo homosexual - y usándolo como un mecanismo
de defensa. Por varios de los años más formativos
de mi vida, ahogué cada decepción, dolor e
inseguridad en la pornografía, la fantasía
y los compañeros sexuales. El perdón de Jesús
borra mi culpa, pero no mi memoria. Cuando los tiempos duros
vengan, una parte de mí siempre recordará
que esa condición una vez alivió mi dolor.
La buena noticia es que eso es todo lo que fue: una ilusión
que usé para protegerme. Ahora, armado con la verdad
y con Dios que me ama y le importan mis problemas, yo puedo
decidir tratar con mi dolor correctamente.
Haz lo que sabes que tienes
que hacer.
Como tú, no puedo soportar a los predicadores que
con pretensiones de superioridad moral arremeten contra
nosotros desde el púlpito, como si nosotros sólo
tuviéramos que presionar un interruptor y hacer que
nuestra lucha desapareciera. Incluso las tentaciones que
yacen en nuestro camino no son fácilmente evitables.
Pero, ¿sabes? Dios me ha hecho entender que no he
estado dispuesto a admitirlo cuando sé que es fácil.
Afrontémoslo: nos gusta nuestro pecado. Esto no significa
que nosotros seamos realmente gays. Esto quiere decir que
somos gente que sigue luchando con nuestra pecaminosidad,
así como todo el mundo (¿queda este punto
claro?).
¿Es el Internet una tentación? ¿Por
qué todavía tienes acceso a él cuando
no deberías tenerlo? Consigue un software de rendición
de cuentas. Dale tu tarjeta inalámbrica a un amigo
de manera que sólo puedas conectarte cuando él
esté presente. Haz que un amigo, uno de tus padres
o tu mentor instale un bloqueador y coloque la contraseña.
Saca la conexión DSL de tu dormitorio. No importa
cual sea la excusa que uses para mantener la tentación
cerca (lo necesito para el trabajo, sitio web personal,
etc) – no vale la pena.
¿Realmente tienes que relacionarte con tus amigos
gays? Tú sabes lo que eso te ocasiona, y sabes que
tú no "estás siendo una luz " a
ellos. Sentirás la pérdida de aceptación,
y puede que tengas que afrontar la intensidad de su cólera.
Afróntala. Dios te proporcionará nuevas amistades
sanas, íntegras a su tiempo. Te estás relacionando
con los del pasado para darle satisfacción a tu carne,
pero ya debes romper con ellos.
¿Te sientes culpable acerca de una relación
indebida? Díselo a un mentor o consejero o un amigo
de confianza y maduro. Determina las fronteras que tienes
que establecer, o si tienes que cortarla completamente,
y finalizarla.
¿Tienes problemas consiguiendo un mentor o relaciones
que proporcionen ánimo y responsabilidad? ¡Muestra
tu iniciativa! Ofrece tú ánimo y responsabilidad
a otros, y ve como se te hace recíproco. Si se te
hace difícil, no te rindas y te quejes. Sigue preguntando,
sigue buscando. Si tienes que mudarte a otra iglesia, bueno
hazlo.
Así que si tu ojo, aún un ojo bueno, te es
causa de lujuria, sácalo y tíralo. Es mejor
para ti perder una parte de tu cuerpo que todo tu cuerpo
sea lanzado al infierno. Mateo 5:29
No hay nada que valga la pena que nos haga perder nuestra
vida abundante en Cristo. Y hay demasiado que no sabemos
para perder el tiempo descuidando lo que realmente sabemos.
Comienza a ser la persona que quieres ser, y a hacer las
elecciones que siempre has deseado hacer. Tú sabes
lo que deberías estar haciendo. Hazlo
|