Por
Mike Ensley
“La homosexualidad no es la respuesta"
Sí, correcto. ¿Sabes?, una gran parte de mi
vida me he sentido gay. Si la homosexualidad no es la respuesta,
entonces, ¿por qué siempre he tenido estos
deseos e impulsos? ¿Por qué se sentía
bien cuando me entregaba y me entretenía en ellos,
y cuando actuaba basado en ellos?
Cuando besé a mi primer novio, fuegos artificiales
se dispararon con locura. Se confirmaba todo lo que mis
deseos y fantasías habían estado diciéndome.
Parecía que no podía haber mejor prueba de
mi homosexualidad.
Incluso cuando él rompió conmigo un mes más
tarde para estar con un hombre mayor, ni siquiera pensé
en rechazar la homosexualidad. No se trataba de él,
sino de mí. Yo todavía deseaba un novio. Cada
deseo y emoción en mí todavía parecía
decirme que si yo iba a ser feliz, que si yo iba a experimentar
"enamorarme", tendría que ser con un hombre.
No sentía nada así hacia las muchachas.
Me hallaba en ese lugar, y yo sé exactamente cuan
absurdo y enfurecedor es cuando alguien te dice que no se
supone que seas gay. Y lo peor es que por lo general es
algún idiota que no puede entender por lo que uno
está pasando, y habla sólo desde un punto
de vista religioso y no le importa lo que a uno le sucede.
Pero ese no soy yo. He estado donde tú estás.
He tenido los mismos sentimientos. Y entonces, ¿por
qué diría yo que la homosexualidad no es la
respuesta?
Quiero retar tus suposiciones. Después de todo, ¿por
qué las necesidades más profundas de una persona
atraída por su mismo sexo no podrían ser satisfechas
adoptando la homosexualidad?
Te compartí que mi primer novio me dejó un
mes después de empatarnos. La última vez que
lo vi él dijo algo que me asustó e hirió.
Yo estaba llorando mucho, pero él no parecía
estar alterado en absoluto. Destrozado, le pregunté
por qué él no mostraba ninguna emoción.
"Yo he estado expuesto más tiempo que tú",
él me dijo. "He estado con muchos tipos, y tú
también lo estarás y luego de que hayas roto
varias veces, no te dolerá más. "
Estaba impactado. Este era el estereotipo injusto de mi
padre sobre gays, y he aquí, ¡lo estaba escuchando
de la boca de mi ahora ex novio! Yo estaba furioso, pero
mientras entraba más en la comunidad gay, encontraba
que la mayoría de los hombres, si no todos, que se
identificaban como gays que conocía, vivía
de acuerdo a estas palabras.
Pronto me encontré viviendo de la misma manera. Había
muchos tipos gays por quienes me sentía atraído,
y entré en relaciones rápidamente. Yo podía
sentir un profundo enamoramiento, pero pronto desaparecía.
A veces mi pareja se desinteresaba de mí primero,
y se iba.
Al principio me molestaba la idea de sexo anónimo,
pero cuando un hombre me abordaba en el gimnasio, me agradaba.
Cuando me sentía solo, me tentaba el conseguir una
conexión rápida y fácil una vez más.
¿Por qué estaba mi vida cayendo en este patrón?
Yo sólo quería enamorarme y tener una familia,
y se suponía que divulgándolo era la manera
más fácil de hacerlo. Pero no parecía
que las cosas iban en ese sentido. ¿Por qué?
Yo comenzaba a sentir los efectos de la verdad de que la
homosexualidad realmente no es la respuesta al deseo que
tanto tú como yo tenemos. Pero cuando la gente se
engancha a la creencia de que ellos son gays y nada puede
cambiarlos, o se hacen adictos al sexo y al enamoramiento,
ellos no pueden ver que la vida gay no funciona. Así,
al hallarse infelices o insatisfechos, la única cosa
que pueden pensar hacer es hundirse más, conseguir
un nuevo novio, o intentar algo más desesperado.
Pienso que por eso vemos tantos hombres homosexuales tener
tantas parejas.
¿Los hombres que se identifican como gays son realmente
más promiscuos que los heterosexuales? Si lo son,
¿qué significado tiene?
Eres probablemente un adolescente o un adulto joven. Tú
probablemente también quieres encontrar un esposo,
"un compañero de vida" de quien te enamores
y con quien seas feliz por toda la vida. Esto es exactamente
lo que yo buscaba. La mayoría de la gente de tu edad
que siente atracción por el mismo sexo, tiene este
deseo. Pero este sueño no se ha hecho realidad para
muchos de los que han adoptado el estilo de vida gay.
Muchos investigadores han estudiado como viven quienes se
identifican como gays. La investigación me ha convencido
de que el adoptar la homosexualidad no es el sueño
hecho realidad que gratifica que la sociedad pretende que
veamos, aún para quienes sólo son atraídos
por el mismo sexo. Veamos como.
La investigación muestra que muchos hombres identificados
como gays, a lo largo de sus vidas, tienen muchas parejas.
En los años 1980, dos investigadores llamados Mattison
y McWhirter estudiaron 156 parejas masculinas durante cinco
años. De estas parejas, sólo siete manifestaron
que ellos eran sexualmente monógamos mientras ellos
estaban juntos, y ninguno por un largo tiempo. De las parejas
que estuvieron juntas por más de 5 años, ninguna
era monógama.
Y esta no es una investigación trucada de un grupo
religioso o conservador. Mattison y McWhirter eran hombres
abiertamente gays.
Más recientemente, en 2003, un profesor canadiense
llamado Barry Adam produjo un estudio sobre hombres gays.
Él reportó que sólo 25 % de los hombres
que él entrevistó manifestó haber estado
en relaciones monógamas en algún momento,
y éstos eran, sobre todo, hombres jóvenes
en relaciones de menos de tres años.
Adam explicó, "Pienso que uno de los motivos
por los que los hombres más jóvenes intentan
estar en la monogamia es porque ellos vienen con una mentalidad
heterosexual y buscan aplicarla a sus relaciones con hombres.
Lo que ellos no ven es que la comunidad gay tiene su propio
orden y sus propias maneras... "
Los resultados de estos estudios, y muchos más como
éstos, respaldan lo que aprendí de mi experiencia
personal. Muchos de los hombres que yo conocí en
el estilo de vida gay eran muy promiscuos. No sólo
los que andaban solos disfrutando libremente, sino también
los que se establecían con una pareja y se consideraban
"casados". Yo nunca conocí a nadie que
estuviera en una relación exclusiva de largo plazo.
Pregunté a los hombres en estas parejas por qué
ellos no eran monógamos, y la respuesta era siempre
la misma: "Así es como funciona la homosexualidad",
ellos me contestaban. Incluso los hombres que públicamente
manifestaban que ellos eran monógamos y luchaban
por el matrimonio gay me decían estas cosas en la
privacidad de sus casas.
¿Por qué les pasa esto a tantos hombres gays?
Y, ¿por qué me pasó, cuando no era
lo que yo quería?
La homosexualidad realmente no es lo que buscamos. La necesidad
legítima del amor masculino se convierte en un deseo
romántico y sexual, pero en su raíz, esta
no es la naturaleza verdadera de ese amor.
La homosexualidad parece funcionar al principio porque ella
gratifica el deseo superficial. Así, desarrollamos
atracciones homosexuales que son reales. Rendirse a ellas
lo hacen sentir a uno bien. Pero incluso aunque se satisfagan,
el deseo profundo oculto bajo la atracción está
todavía allí, insatisfecho.
Los hombres que están en este punto probablemente
ya no consideran más la posibilidad de un cambio.
No están seguros de lo que es correcto. Asumen que
lo único que necesitan es un compañero diferente,
o más parejas, o más 'derechos', o satisfacer
alguna fantasía sexual.
Creo que esto es lo que conduce a hombres gays a ser tan
promiscuos. No podemos decir que la culpa es completamente
de la sociedad por no aceptarlos, porque a medida que nuestra
cultura ha aceptado más la homosexualidad, la promiscuidad
no ha disminuido. El SIDA aún crece entre hombres
gays. A pesar de que los gays constituyen sólo el
2-3 % de la población, ellos representan más
de la mitad de todos los nuevos diagnósticos de SIDA
cada año. No es que el SIDA sea "un juicio"
contra los homosexuales, sino que las prácticas sexuales
sin control hacen que la gente sea más vulnerable
a ETS’s como el SIDA. Incluso los estudios de naciones
más pro gay como Canadá y Holanda muestran
resultados similares.
Mucha de esta estadística viene de la investigación
con hombres adultos, hombres que han estado viviendo una
vida gay muchos años. Sé que esto no refleja
la persona que eres, o lo que quieres para tu vida. Pero,
¿piensas que es lo que los hombres en estos estudios
querían cuando ellos comenzaron?
El punto es que el modo en el que la vida gay típicamente
resulta para los hombres me dice que no funciona.
Cuando yo asistía a un grupo de Éxodos, una
de las primeras cosas que realmente me hicieron replantear
mi sexualidad fue una lista que mis líderes me pidieron
hacer. En realidad, eran dos listas. La primera era sobre
todas las cosas que encontramos más atractivas en
otros hombres. Yo tenía una lista muy específica:
Me gustaban los tipos que eran musculosos, atléticos
y seguros. Había algunas otras cosas, también.
Dos semanas después me pidieron hacer otra lista.
Ésta era sobre las cosas de las cuales yo estaba
más inseguro en mí. Otra vez, hice una lista
muy exacta. Después de terminar, saqué mi
primera lista y comparé las dos. Inconscientemente,
yo había hecho dos listas casi idénticas.
Casi cada característica que yo buscaba en otros
hombres era algo que me disgustaba en mí.
Esto dio credibilidad a la tesis que mis líderes
de grupo tenían, y que yo hasta entonces había
rechazado, de que la atracción homosexual en hombres
se fundamenta en la envidia. Mientras esta idea me parecía
insultante antes, ahora comenzaba a tener sentido. Al crecer,
yo siempre me sentía inseguro de mi físico
y desempeño, y yo era muy tímido con otros
muchachos. Estas cosas habían obstaculizado mi deseo
de ser aceptado por ellos y de ser uno de ellos, deseo que
cada niño tiene.
Cuando vino la pubertad, me preocupaba tanto la aparente
imposibilidad de ser "uno de los muchachos", y
que no sentía curiosidad por las niñas. Sin
mencionar que yo siempre andaba con niñas, por lo
que no me llamaban la atención. Al madurar sexualmente,
aquel deseo acentuó mi profunda inseguridad y envidia
hacia los hombres, porque no había otro deseo significativo
en mi vida.
Cuando busqué a hombres gays, era más atraído
a los hombres que tenían rasgos que yo percibía
como masculinos: los músculos, la seguridad, aquel
tipo atlético que yo siempre deseé tener.
Pero muchas veces yo perdía el interés en
un tipo después de estar con él, sobre todo
si teníamos sexo. ¿Por qué? Porque
lo que al principio me atraía de ellos era la imagen
masculina que yo veía.
Ellos me parecían masculinos porque ellos tenían
esos rasgos que yo tanto añoraba, pero cuando funcionaban
homosexualmente conmigo, su apariencia viril mermaba. Pienso
que adentro, en lo profundo, tenemos un conocimiento natural,
instintivo, de que tener sexo con hombres no es algo viril;
es castrante. Por lo tanto, su atractivo se disipaba y yo
me quedaba vacío y preguntándome por qué.
Muchos de nosotros somos atraídos por las imágenes
de masculinidad, como polillas hacia la luz, pero cuando
nos declaramos homosexuales, el entusiasmo y la atracción
tarde o temprano desaparecen. Muchos hombres no se dan cuenta
de lo que pasa, para luego ser atraídos por la próxima
persona o experiencia que dispare sus deseos. Quedan atrapados
en un ciclo que suaviza la picazón, pero no sana
la herida.
Cuando veo la cultura gay, las vidas de las personas que
he conocido, y mi propia vida, veo mucha evidencia. Incluso
los que son totalmente, 100 % atraídos por el mismo
sexo, no encuentran lo que buscan al adoptar la homosexualidad.
Al darme cuenta de estas realidades, pensé, tiene
que haber un camino mejor. ¡Agradece a Dios de que
sí lo hay!
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