por Mike Ensley
Mucha gente ha estado hablando recientemente acerca de hacer
una completa revisión en el modo en que nuestra sociedad
piensa sobre la sexualidad y el género. Unos de los
conceptos que están siendo mayormente promovidos
son el género y la sexualidad "flexibles".
Atrae nuestra atención cada vez más que la
gente tiene una amplia gama de experiencias en sus atracciones
y respuestas sexuales. Algunos afirman, basados en esto,
que nuestra sexualidad tiene como propósito responder
a lo que sea que se le proponga, y la gente debería
experimentar para tratar de encontrar su sexualidad "verdadera".
Unos dicen que los términos heterosexual, gay, bisexual
y transexual no pueden incluir todo lo que se presenta actualmente.
Esta misma idea de flexibilidad está siendo aplicada
al género. Muchos consideran que quizás el
concepto binario (de dos partes) de varón y hembra
es demasiado rígido. Después de todo, hay
tantas personas que crecieron sintiendo que ellos no encajaban
en uno de los dos géneros estereotipados que la sociedad
les presentaba. Algunos piensan que esto prueba que hay
otros sexos además del de varón y hembra,
y la sociedad debería reconocerlos y promoverlos.
¿Pero es real este concepto de sexualidad y género
flexibles? Los pensamientos, emociones e impulsos que
experimentamos son ciertamente reales, pero ¿estamos
llegando a las conclusiones correctas referentes a ellos?
Una cosa sobre la cual todos podemos estar de acuerdo es
que el género y la sexualidad son una parte muy importante
y hermosa de lo que somos.
Siempre que una idea cae en polémica en nuestra cultura,
pienso que siempre hay algo bueno en ello, pero también
algo erróneo que debe ser corregido. Sin embargo,
la gente tiene un mal hábito de balancear el péndulo
demasiado lejos en la dirección opuesta, y terminar
en un error que es tan malo o peor que el que ellos trataban
de cambiar inicialmente.
Creo que hay algo en el fondo de esta cosa "de flexibilidad"
en qué pensar. Nosotros todos deberíamos considerar
detenidamente qué es verdadero y beneficioso y qué
va demasiado lejos. Aquí están algunos de
mis pensamientos:
VERDADERO: La sexualidad humana es propensa a una amplia
gama de experiencias.
FALSO: Todas las experiencias sexuales son iguales y deberían
ser aceptadas.
Es absolutamente cierto que los humanos tienen una amplia
gama de experiencias sexuales - por "experiencias"
quiero decir, las atracciones, los impulsos y las respuestas
físicas. Nuestra sexualidad es increíblemente
subjetiva, y toneladas de investigaciones sexuales han mostrado
que ella puede ser afectada por numerosos aspectos.
Una vez leí sobre un estudio en el cual mostraban
a participantes de edad escolar una imagen de un objeto
regular, como un zapato o una escalera, y después
les mostraban una imagen pornográfica. Después
de varias
sesiones de este "acondicionamiento", varios de
los sujetos reportaron haber experimentando una respuesta
sexual cuando sólo miraban el objeto regular. Sus
mentes habían asociado la imagen sexual con la no
sexual.
.
No es raro que la gente asocie cosas con el placer sexual,
que no tienen ninguna relación con él. Algunas
personas que han sido sexualmente abusadas, y aún
violadas, experimentan excitación durante el abuso.
No es que les guste, y esto no significa que el abuso sea
correcto. Nuestros cuerpos físicos simplemente responden
a
estímulos físicos; nuestros órganos
no están conscientes de la situación. Aún,
una experiencia así puede ser muy confusa, sobre
todo si la víctima es un adolescente.
Algunas personas experimentan lo que se llama "un fetiche",
lo cual es una profunda atracción o respuesta
sexual a una cosa inanimada, como una prenda de vestir o
un objeto casero. ¿Nacen ellos así? Muchos
psicólogos creen que este fenómeno puede remontarse
a una experiencia traumática en la niñez,
o simplemente una asociación casual que ellos hicieron
cuando descubrían su sexualidad en la pubertad. El
punto sobre la sexualidad consiste en que ella se afirma
sobre lo que sea que uno más se complazca. Mientras
estos individuos sigan involucrándose más
en sus fantasías (no importa lo que sea), ellos se
atarán más a ellas. Pronto, ellos no pueden
experimentar atracción o satisfacción sexual
sin las mismas. Esto puede mutilar severamente su capacidad
de tener una vida sexual normal y relaciones significativas,
aun cuando los impulsos al principio puedan ocurrir naturalmente.
¿Es mejor para estos individuos el seguir sus impulsos
y ser definidos por ellos?
Sólo piensa, si la sexualidad de la gente puede afectarse
de modos tan extremos, entonces seguramente no es
exagerado pensar que nuestros deseos sexuales podrían
quedar atados a necesidades y relaciones no sexuales como
las que se pueden tener con amigos del mismo sexo.
El punto es que por alguna razón nuestra sexualidad
es subjetiva. Si tú sigues el diseño de Dios
y te guardas para el matrimonio, entonces tu relación
sexual con tu cónyuge te ayudará a crecer
más unida e íntimamente con tu esposo de un
modo especial que sólo realza el compromiso y cercanía
entre ambos. Pero, sabemos que el
mundo está bajo el pecado y es imperfecto, y por
eso nuestra sexualidad va a ser afectada desfavorablemente.
Nuestras atracciones y curiosidades nos ponen en constante
tensión.
Es por esto que Dios nos ha dado tantos lineamientos acerca
de nuestra sexualidad: ¡Él quiere protegerla
y
asegurarse de que la experimentemos tal como Él la
diseñó! Puede que el ejemplo de los fetiches
caiga en
extremismos, pero sigue siendo una buena imagen de lo que
les pasa a los que omiten la protección y la disciplina
en su sexualidad. La gente que satisface cualquier impulso
o deseo que tiene no experimentará la intimidad para
la cual el sexo realmente fue creado. Puede que ellos hablen
como si tuvieran su sexualidad bajo control, pero realmente
son esclavos de las pasiones a las que se han sujetado.
VERDADERO: Los estereotipos de género en nuestra
cultura son demasiado rígidos.
FALSO: Si uno no encaja en un género estereotipado
significa que uno no pertenece a ese género.
Algunas personas dicen que el sexo y el género son
diferentes. El sexo lo determina la condición biológica
de
ser varón o hembra; pero el género, dicen
ellos, es como uno se siente dentro. Su género podría
cuadrar con su
sexo, pero pudiera que no. Su género podría
ser masculino, femenino, un poco de ambos, o algo totalmente
diferente. ¿Es esto cómo es para algunas personas?
¿Te sientes fuera de lugar en el mundo de la 'típica'
masculinidad o feminidad? ¿Tienes dificultad pensando
en
ti como 'un verdadero' hombre o 'una verdadera' mujer? ¡Bienvenido
al club! ¡Esto puede parecer una afirmación
contradictoria, pero es cierta! La mayoría de la
gente lucha con el hecho de sentirse que no puede alcanzar
los
estándares de ser un verdadero hombre o una verdadera
mujer. A muchos de nosotros nos confrontan los
sentimientos de duda de si alguna vez podremos alcanzar
esos estándares.
Habiendo crecido en un pueblo pequeño, tuve que afrontar
muchas creencias y estereotipos pasados de moda. Se esperaba
que cada muchacho pasara por la liga menor de béisbol,
y luego por la de fútbol americano cuando estaba
en bachillerato. Probé todas estas cosas, y fallé
irremediablemente. Sencillamente, yo no era deportista.
Esto incitó a un buen grupo de mis compañeros
- y hasta algunos de los mayores - a etiquetarme de “niñita”.
En el bachillerato descubrí que tenía talento
para la actuación teatral. Me gustaba el drama y
era realmente
bueno en él. Pero, simplemente no era visto como
algo masculino. Durante este tiempo de mi vida, había
más
confirmaciones de que yo no era como los demás muchachos,
yo era diferente.
A medida que he ido creciendo y madurando, he comprendido
que los estereotipos de género de nuestra
cultura son demasiado rígidos. La masculinidad no
es una cuestión de deportes, luchas y de ser mujeriego.
Tú
puedes ser atlético o tal vez no. Si tienes talento
en el baile, canto o interpretación, ¿no te
das cuenta que tienes
el mismo espíritu de osadía y aventura que
Dios colocó en el corazón de mariscales de
campo y físico culturistas? Si eres una muchacha
a quien no le gustan los vestidos o cosas feminísimas,
¿piensas que eso significa que no eres hermosa y
misteriosa? ¡Claro que lo eres!
Sí, nuestra cultura se equivoca al favorecer estas
ideas limitadas sobre lo que son hombres y mujeres, pero
es un error aún mayor re definirnos como algo que
no somos sólo porque no sentimos que el estereotipo
sea adecuado para nosotros. Esto no proporciona una solución
para el estereotipo; esto en realidad lo hace más
fuerte.
Mucha gente dice que es peligroso buscar un asesoramiento
que te ayude a definir una identidad sexual
que vaya en línea con tu fe y con la vida que quieres,
porque, dicen ellos, “nacemos así”. Pero,
por otro lado,
ellos dirán que está bien y es seguro para
algunos muchachos tomar medicinas que alteren sus hormonas
y
aún sean sometidos a cirugías que cambien
el modo en el que nacieron, sólo porque están
confundidos.
¿Qué piensas que sea más probable:
que Dios por error ponga las almas de hombres en cuerpos
femeninos (y
viceversa), o que nuestro entendimiento de nuestro género
sea una de las tantas interpretaciones erradas que tiene
la humanidad?
Quizás te parezca que encajes mejor con gente del
sexo opuesto que con la del tuyo. Tal vez has considerado
que eres alguien del sexo opuesto, o que debiste haberlo
sido. Quizás estás inseguro de donde exactamente
encajas.
Tú no necesitas un nuevo cuerpo, y no tienes que
inventar un nuevo género para ti porque Dios realmente
no comete errores. Hay una gran diversidad dentro de los
géneros masculino y femenino, pero la verdad es que
tú no tienes que salir de ellos para encontrarte.
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